La diputada de Morena en Jalisco, María Candelaria Ochoa Ávalos, encontró la fórmula perfecta para no explicar por qué en su declaración patrimonial aparece una casa con costo de cero pesos.
No muestra escrituras. No muestra avalúos. Denuncia al periodista por violencia política de género.
El blanco de la denuncia es el periodista Jorge García Orozco, colaborador de Eme Equis. Su delito, según la diputada: publicar lo que ella misma declaró ante el Congreso de Jalisco.
De acuerdo a la declaración que García Orozco tuvo que pedir físicamente porque no estaba en línea, Ochoa Ávalos reportó cuatro inmuebles: tres casas y un departamento, uno de ellos con valor de adquisición de cero pesos.
El periodista publicó la investigación y, además, presentó en abril de 2026 una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción de Jalisco por presunto enriquecimiento ilícito y peculado. Esa denuncia sigue sin avances.
La respuesta de la diputada no fue aclarar con documentos, sino acudir al Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco (IEPC) a presentar una denuncia por violencia política contra las mujeres en razón de género. El IEPC notificó al periodista el 19 de octubre y este 2 de noviembre tuvo que presentarse a defenderse ante la Sala Regional Guadalajara del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
"Lo que buscan con estas denuncias es intimidarme, quitarme mi valioso tiempo para que no pueda seguir haciendo investigaciones sobre la corrupción que a diario cometen los integrantes del régimen", acusó García Orozco.
La explicación pública de Ochoa, difundida por el Congreso de Jalisco el 21 de abril, es que la propiedad de cero pesos es de su padre, de avanzada edad, que la puso a su nombre por recomendación notarial tras un juicio intestado, y que las otras dos las compró con créditos. Asegura que el cero fue un "error de captura".
¿Error de captura? Si fue error, bastaba con una fe de erratas, la escritura, el crédito hipotecario. No con una demanda electoral.
Aquí es donde la funcionaria se vuelve impresentable:
1. Pervierte una figura de protección. La violencia política de género fue creada para proteger a las mujeres de ser excluidas del poder, golpeadas, amenazadas o acosadas por ser mujeres. No para blindar a una funcionaria del escrutinio patrimonial. Publicar una declaración pública no es violencia por ser mujer. Es periodismo.
2. Invierte la carga. No es el periodista el que tiene que probar que no violentó. Es la diputada la que tiene que probar de dónde salió la casa que vale cero. Tener propiedades no es delito. Declarar una en cero y no poder justificarla sí genera interés público.
3. Es el manual del régimen. Lo hemos visto con Layda Sansores, con Citlalli Hernández, con Andrea Chávez. Cuando los exhiben con propiedades, viajes o ranchos, la salida es la misma: "me atacan por ser mujer". Nunca: aquí están mis comprobantes.
Candelaria Ochoa tiene derecho a defenderse si la insultaron. Lo que no tiene derecho es a usar al IEPC y al Tribunal Electoral como despacho de censura.
Si un periodista no puede preguntar por una casa declarada en cero pesos sin ser acusado de violentador, entonces ya no estamos hablando de violencia de género. Estamos hablando de impunidad con perspectiva de género.
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